Hablar el lenguaje ambiguo: ser específico. Esto reduce la ambigüedad y permite que el cliente ajuste sus expectativas.
Evitar el lenguaje ambiguo: eliminar toda explosión que se presente a diferentes interpretaciones, Ejemplo:
Mas o menos, un poco, aproximadamente, por estos días, tal vez, posiblemente, mucho, poco, alrededor, etc.
Construir inteligencia semántica: dado que cada persona interpreta desde si mismo, es importante no utilizar terminología tan técnica o poco común. Si debe utilizar palabras técnicas o poco comunes utilice expresiones como: “es decir…”, “a lo que me refiero es…”
Verificar comprensión y entretenimiento: parafraseando y solicitando retroalimentación. Parafrasear “significa decir con nuestras palabras lo que ha solicitado el cliente”
A su vez, solicitar retroalimentación significa hacer preguntas al cliente en aras de establecer si ha recibido la información correctamente.
De otra parte, cada vez que sea posible se deben CONCRETAR REQUERIMIENTOS (oportunidad, características y condiciones) con el cliente.
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